Atilio Maffini: “Libre, así me siento cuando entro al agua”

Uno de los paisajes más bonitos de nuestra zona es sin dudas el Lago Piedras Moras, en la ciudad de Almafuerte. Además de sus bellezas naturales, sus atardeceres multicolores; sus aguas limpias y sus vientos fuertes, nacen allí deportistas como Atilio Maffini, de 16 años, windsurfista que ya es campeón nacional.

Viene de una familia con un papá, profesor de gimnasia ya retirado y una mamá aún docente, quienes dieron como fruto a un flaco simpático y feliz que hace lo que le gusta; completa la familia una hermana más grande que ya está estudiando en la universidad, en Córdoba.

En sus presentaciones por los medios aparece como el campeón nacional de windsurf categoría Big Tecno 293 sub 17. ¿Cómo fue esto?. Ganó un campeonato compuesto por un “Grand Prix” de fechas a lo largo del año 2019, desarrollado en distintas provincias: Mendoza (Potrerillo), Buenos Aires (Río de La Plata y San Isidro), San Luis (Dique La Florida) y en Córdoba (Carlos Paz).

En este 2020, pasó a una nueva categoría llamada Big Tecno Plus; es olímpica juvenil y cubre las edades de 12 a 19 años. La tabla es la misma, cambia el aparejo que sería el conjunto de la vela, mástil y la quilla, los cuales son un poco más largos. De continuar haciendo experiencia en esta categoría, una meta no muy lejana puede ser el año 2022, cuando se desarrollen las Olimpíadas Juveniles. Atilio le cuenta a Depor3 como podría ingresar: “algunas fechas anteriores, unos 6 meses antes, ahí se hacen los selectivos donde se eligen quiénes van, este año por ejemplo ya fueron los de mayores para ir a Tokio”.

Este año en la ciudad de Carlos Paz, Atilio estuvo participando del Sudamericano pero no obtuvo un buen resultado: “Me jugaron en contra los nervios, nunca había estado en una competencia de ese nivel, de esa dificultad, entonces el primer día me fue bastante mal. El segundo día recuperé bastante, estuve entre el cuarto y quinto puesto. El tercer día también por ahí y el cuarto llegué a tener un segundo puesto en esa carrera. Me costó acostumbrarme, me temblaban un poco las piernas en la regata, vinieron windsurfistas de Brasil y Perú con mucho nivel. Vi muchas técnicas, estrategias, yo como entreno solo no tengo mucho conocimiento como quienes lo hacen con varias personas o tienen un entrenador; es cuestión de que me vaya acostumbrando”

De esta competencia, como de otras, Atilio tiene una diferencia con los demás competidores al no tener un entrenador fijo, remarca. “Es complicado que se venga alguno para acá a entrenarme a mí, por eso intentaba ir a Carlos Paz todos los fines de semana. Ahí entrenaban de a grupo, eso me ayudaba a progresar además de lo que hago acá, que es más físico, más aeróbico. Ahí puedo aprender estrategias sobre la cancha de regatas;cuando entreno solo acá en el Piedras Moras, entro al agua para no perder el ritmo al equipo, pero me hace falta un entrenador para tener conocimientos de las técnicas y las estrategias durante las regatas. Mariano Reutemann me alojó en su casa durante el Sudamericano, allí entrené con su hijo más chico quien salió campeón ese fin de semana”.

Depor3 le propuso un Ping Pong para conocer en profundidad a esta joven promesa del windsurf sudamericano:

  • Sensaciones en el agua: “Del windsurf me gusta la libertad que tiene, te pueden decir tal cosa, pero vos tenés la libertad de hacer lo que quieras, estás solo en el agua, es una responsabilidad a la vez, pero está buenísima, siento que tengo una habilidad para aprender, además tengo ganas. entonces es como que veo algo que estoy haciendo mal y ahí nomás lo cambio”
  • Sueño:Ir al Mundial de Windsurf, pero si me siento bien y sé que voy a poder pelear entre la flota de oro, los primeros 15 o 10, unos buenos puestos, ir con nivel”.
  • Entrenar en otro país y competir profesionalmente:Lo tendría que pensar, no se me cruza por la cabeza pero habría que pensarlo bien”.
  • Ambiente dentro del Windsurf: “entre los raiders o windsurfistas, se siente la unión, siempre compartiendo, ante todo, el deporte nosune, el clima entre los competidores es muy bueno. Se siente mucho acá con los chicos del Piedras Moras, somosbuenas personas compartiendo. La rivalidad está en el agua, solo ahí adentro”.
  • Sensaciones al término de una carrera: “Al salir de una carrera me relajo un poco, tomo agua, dejo que se me pase la adrenalina y luego empiezo a pensar que me dejó esa carrera, qué puedo mejorar y qué puedo cambiar”.
  • Preparación para una competencia: “A la corriente hay que sentirla. El viento se puede analizar antes, mirando la cancha de regatas. Las rachas de viento se pueden ver desde afuera. Tiene mucho de aleatorio. El viento puede ser peligroso según el equipo, con la vela de ocho metros y medio podés andar máximo con un viento de 30 nudos (60 kilómetros por hora)”.
  • Costos: “Las inscripciones tienen un costo aproximado de 100 dólares; el equipo usado de los que hay acá en Argentina, la marca es una sola, hay un solo modelo, de 3.000 dólares. También hay un repuesto que se llama chuleta, se suelen rompertres en una semana y valen 20 dólares”.
  • Televisión: Me la paso mirando free style, miro mucho y repito las maniobras, los trucos,podes inventar además de repetir otros, sobre todo de  Ricardo Campelo y Goyito Stredo, ambos de Venezuela. Fuera del windsurf veohandball. Pero prender la tele para ver algo no”.
  • Lugar favorito: “Hoy es el Piedras Moras, pero me faltan muchos lugares para conocer, así que veremos más adelante…”.

Tras la búsqueda de sponsors

Comenzó a navegar a los 6 años en la Escuelita Municipal de Vela en el lago Piedras Moras de Almafuerte, mediante la modalidad de Optimist, junto a su profesor, Sebastián Flores Hauer. 

Tiempo después, el representante olímpico, Mariano Reutemann, miembro de la Agencia Córdoba Deportes, lo introdujo al mundo del windsurf,de la mano de Hernán Vila, en la clase Bic Techno 293. ”En ese momento, hace aproximadamente 3 o 4 años, me empecé a interesar y comencé a competir en lo que se transformó en mi pasión, el Windsurf”, recuerda.

“Desde entonces, mis padres se esfuerzan diariamente para poder costear los gastos de viaje, estadía y otros elementos para completar mi equipo deportivo”, agregó este almafuertense que  nunca pudo tener un entrenador personal, como sí lo tienen otros jóvenes con los cuales compite.

AUTOR: Sebastián Iglesias.

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