Aquel gesto de Gabriela Sabatini con Ivanna Madruga

Gabriela Sabatini, la mejor tenista que dio este país, fue nuevamente noticia el sábado pasado con motivo de cumplir 50 años de vida y diferentes publicaciones aprovecharon la ocasión para recordar momentos destacados de su exitosa carrera.

En ese marco, el periodista especializado Sebastián Torok, -autor de “Hambre de Lobo”, el libro sobre la vida de Gustavo Fernandez-, recordó una anécdota que incluyó a la riotercerense Ivanna Madruga.

“Un gesto de grandeza: el día que Gabriela Sabatini esperó que a su rival se le pasara el ataque de hígado”, fue el título de su nota publicada el viernes 15 de mayo en La Nación.

Tras repasar los inicios de Gaby en el tenis, Torok se refirió a aquella anécdota generada en medio de un partido, el martes 25 de octubre de 1983, entre aquella promesa de 13 años y la por entonces número 1 del país.

Ese año, por primera vez, Sabatini no debió jugar la qualy del Abierto de la Repúblicawh; ingresó directo y en la primera ronda le tocó Ivanna Madruga, quien además de encabezar el ranking era la defensora del título.

“Empezó el partido, Ivanna arrancó dominando, pero después se hizo mucho más peleado, Gaby mejoró, hasta que sucedió algo de película”, recordó Daniel “Palito” Fidalgo, formador y entrenador de Sabatini en el club River Plate, además de ser uno de los dirigentes de la Asociación Argentina de Tenis durante la campaña del título nacional en la Copa Davis 2016.

En el match, en la cancha de la tribuna Bullrich del Buenos Aires Lawn Tennis Club, la cordobesa Madruga sacaba 6-2, 4-4 y 40-30, cuando se acercó a su silla y literalmente se desplomó, ante el sobresalto del público. Fue llevada al vestuario y la atendió el doctor Roberto Sanz, quien le diagnosticó una dispepsia vesicular e intestinal, según figura en el libro “Historia del Tenis en la Argentina”, de Roberto Andersen y Eduardo Puppo. Madruga, nueve años mayor que Sabatini, estuvo allí durante 22 minutos.

“Esa era una época en la que se acostumbraba comer carne en lugar de pastas antes de los partidos -narra Madruga, ante LA NACION-. Y por la presión del partido, justamente, porque yo era la favorita y la número uno del país, ella venía en ascenso pero la miraban todos, a mí se me demoró hacer la digestión, empezamos a jugar el partido, gané el primer set pero me empecé a sentir mal, mal, mal. Llamaron a un médico, me llevaron al vestuario. Creo que en ese momento no se podía estar más de 10 minutos fuera de la cancha. Y cuando viene el médico constata que era un ataque de hígado, que no había hecho la digestión. Me pone una Buscapina inyectable, me tapan con toallas, porque yo no paraba de temblar del ataque. Y le mando a decir, creo que por mi papá, que era mi entrenador, que le daba el partido porque no sabía si podía seguir”.

Fidalgo también hace memoria: “Ivanna fue al vestuario, pasó el tiempo, la nena [Gaby] se quedó sentada, con la gente esperando, pero pasaron más de 20 minutos y el árbitro se le acerca a Gaby y le habla. Ella me mira, viene y me dice: ‘El señor dice que se pasó el tiempo y que gané’. Y yo le digo: ‘Si, es correcto, reglamentariamente ganaste. Pero hacé lo que quieras. Esta es una buena oportunidad para vos, estás jugando contra la número 1 del país. Decidí vos’. Gaby me miró, pensó y respondió: ‘La voy a esperar’. Fue y se sentó”.

Así fue. El árbitro del partido mandó a avisarle a Madruga que Sabatini quería seguir jugando y que la esperaría. La cordobesa se recuperó, retornó al court y ganó el segundo set por 7-6 (7-3). “Me acuerdo que cuando me acerqué a la red para retomar el partido, que fue después de unos 25 minutos, le dije a Gaby: ‘Vos vas a ser una grande por tu actitud’. Me acuerdo perfectamente. Es una excelente persona y humilde. Me alegro que haya salido una excelente jugadora y lo digo de corazón”, agrega la ex jugadora nacida en Río Tercero, que terminó defendiendo el título al derrotar en la final a Viviana González Locicero.

En mi afán por inculcar valores en el semillero del tenis vino a mi memoria este recuerdo de la mano de la nota publicada en el diario La Nación, que comparto y me ayuda a expresar con palabras, lo que aconteció en los hechos; solo una vez abandoné un partido de tenis (en Indianápolis contra Chris Evert y no hubo una segunda vez gracias a la grandeza de esta niña de 12 años). Cuando la gloria de ganar un partido jugando en la cancha es superior al beneficio que te dan las reglas para salir victorioso de un partido adverso, el resultado te honra, ganes o pierdas. Grande Gaby Sabatini!!! Feliz cumple de corazón, expresó Ivanna en sus redes sociales.

 Ivanna Madruga fue número 1 argentina en 1977, 78, 79, 1980, 82, 83 y 84. 



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