Nahuel Molina: queda libre de Boca y rompió el silencio

El joven oriundo de Embalse, Nahuel Molina, lleva la humildad en su sonrisa y se le nota lo buen pibe apenas estrecha la mano y va desempolvando la timidez de a poco, según transcurre la charla, en una fría y lluviosa tarde robada a la cuarentena de una Buenos Aires desconfiada y ausente. El próximo 30 de junio, Nahuel pasará a formar parte de la -larga- lista de pibes formados en el club que están condenados a triunfar en otro lado. Pese a haber tenido una gran temporada en Rosario Central, donde fue a préstamo a buscar los minutos que Boca no le dio, no pudo renovar su contrato de juvenil que firmó hace casi cinco años. Es una historia de desencuentros porque Molina y sus representantes tenían un compromiso de palabra con la dirigencia anterior, para extender el vínculo y seguir en el club, pero con la nueva CD que asumió en enero de este año las criterios cambiaron. El lateral, que en Central la gente quiso hacer una colecta para comprarle el pase, no logró renovar en el club que se formó, y tendrá que irse como nunca lo imaginó. Libre, y en conflicto con la dirigencia. “No quiero irme de Boca”, dice, así, en tiempo presente. “Yo me quiero quedar, aún hoy, cuando estoy a pocos días de quedarme con el pase en mi poder”.

-¿Es difícil para un chico de Inferiores, que evidentemente tiene condiciones, asentarse en la Primera de Boca?

-Sí, obvio, es muy difícil. Yo estuve muy poco tiempo en Reserva, solamente seis meses, y el Vasco​ me sumó a la pretemporada, pero al poco tiempo, en marzo de 2016, se tuvo que ir. Después, con Guillermo jugué al principio, cuando el equipo jugaba la Libertadores y yo más que nada alternaba en el campeonato. Después estuve un año que casi no jugué, y al tiempo me fui a préstamo a Defensa y después a Central.

-¿Y pensaste alguna vez que te ibas a ir de Boca de esta manera?

-No, no… Obvio que no. Nunca me quise ir de Boca, ni me querría ir.

-Cuando te vas a Central, ¿había un compromiso de renovarte el contrato?

-Sí… Eso se habló… Después cambió todo en el club. Pero desde volví, mi idea siempre fue renovar. Pero bueno, lamentablemente no se llegó a un acuerdo.

-Vos estás en el último año de tu primer contrato que firmaste como juvenil… Estamos hablando de una cifra que no se compara con un contrato de un profesional de más años.

-Así es… Es un contrato que firmaría un chico que recién sube a Primera.

-¿Cuándo fue la última vez que te entrenaste en Boca?

-Desde que empezó el aislamiento social obligatorio. Ahí dejé de ir al club.

-Pero los futbolistas se entrenan a través de Zoom, ¿vos no participás?

-No, yo iba a entrenar a Boca pero no trabajaba con el plantel. Cuando volví de Central me dijeron: “Si no firmás contrato te vas a entrenar con la Reserva”.

-¿Eso quién te lo comunicó?

-Cascini, la gente de la secretaría técnica. Obviamente, mientras estaban las negociaciones me permitieron trabajar con el plantel. Pero pasó el tiempo y me bajaron. Trabajé con Battaglia, con Ibarra y con el Tucu Krupoviesa. La verdad, me trataron de 10, hasta que después de que cerró la lista de la Libertadores no me dejaron ni tocar la pelota. Solamente corría alrededor de la cancha.

-¿Fue así de golpe? 

-48 horas antes me habló el Chelo Delgado. Me dijo: “Si firmás entrás en la Copa”. Sentía que había buena predisposición de ellos para que firmara. Pero después en las reuniones faltó el acuerdo final.

-¿Vos llegaste a hablar con Riquelme​?

-No de ese tema. Me lo crucé , hemos hablado, pero de otras cosas.

-¿Él te decía que le gustaría que siguieras?

-Sí, obvio, yo le decía que quería seguir. Yo volví para firmar, nunca imaginé que iba a terminar quedando libre.

-Y en el medio hubo otro conflicto: una lesión que el club dice que vos te trataste por tu cuenta.

-El club sabía… Yo tenía una lesión desde hacía tres años, en un ligamento posterior de la rodilla, saltó cuando pasé a Defensa. Tenía deshilachado el ligamento posterior y corría el riesgo de que se rompiera y eso afectara también los cruzados. Cuando volví a Boca yo los puse al tanto de la situación, los médicos lo sabían porque se los dije. Y yo, sabiendo que no iba a tener la posibilidad de jugar, decidí operarme por consejo de mi médico personal.

-¿De esta decisión también le avisaste a Boca? Porque hay un comunicado del departamento médico que en su momento dijo que vos no te habías tratado de ninguna lesión.

-Nosotros fuimos en persona al club, con todos los estudios. Le pedimos una reunión a Bermúdez para explicarle todo… Por suerte ahora estoy mejor y ya me entreno por mi cuenta.

-¿Nadie te supervisa del club, no te llamó nadie?

-No, nadie. Hasta la pandemia yo iba siempre al club, estaba a disposición. Sigo a disposición, todavía soy jugador del club….

-Recibiste muchas críticas de la dirigencia, ¿por qué no quisiste hablar?

-Porque yo sé cómo me manejé y sé las cosas que hice, nadie me va a decir a mí que yo soy un desagradecido con el club, o que me quiero ir. En ese sentido estoy muy tranquilo.Preferí el silencio, no quería agregar más leña al fuego.

-¿Y con Russo cómo fue el trato?

-De lo mejor, cuando llegué, Miguel se me acercó. Me recibió muy bien, me aclaró que él había pedido que yo trabajara con la Primera. Pero claro, después pasó el tiempo y no lo pudo sostener más.

-¿Te  vas con bronca de Boca?

-No, bronca jamás. Nunca podría irme con bronca de Boca, le estoy agradecido eternamente porque me formó y porque me dio todo. Dolido por ahí sí, porque me hubiese gustado tener más minutos, más partidos. Yo soy una clara demostración, y lo digo con toda la humildad del mundo, que después de que me fuera muy bien en Central, por ahí el club ve que tengo la chance de seguir creciendo, y atrás hay un montón de chicos que tienen también muy buenas condiciones y que se quedan con la ilusión en el camino, porque muchas veces se valora más a los futbolistas que vienen de afuera.

-¿Te gustaría volver a Boca alguna vez? ¿Te vas con esa idea?

-Obviamente, siempre va a ser mi idea. Sinceramente, yo no me quiero ir de Boca. Siempre quise estar en el club y siempre quiero estar ahí. Es mi casa. Tuve seis años en la pensión, ahí viví con Bentancur, con Pochettino, Komar, Chicco, Cubitas no vivía con nosotros pero estaba siempre. Conozco a todos en el club. Sería lindo volver, lo tengo grabado en la cabeza, pero ahora sólo pienso en mi futuro.

FUENTE: OLÉ

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