Esteban Ravetti: el primer ídolo deportivo de Río Tercero

Podría decirse que la década del ‘30 marcó el inicio de la pasión riotercerense por el deporte, cuando los pobladores comenzaron a elegir sus primeros ídolos deportivos.

En 1933, el futbolista de Atlético Río Tercero, Esteban “Mono” Ravetti, pasó a jugar en Instituto Atlético Central Córdoba y fue seleccionado para el combinado cordobés de la liga de fútbol, cuando jugar en la selección de la provincia era un logro más que destacado.

Muchos medios periodísticos lo consideraban uno de los mejores punteros izquierdos del país, lo que representaba un gran orgullo para un pueblo que se estaba formando.

Autografo del primer ídolo deportivo “Esteban Ravetti”

Ravetti nació en Ucacha, el 22 de mayo de 1910 y llegó a Río Tercero en 1914. Su padre trabajaba en la construcción y para mantener a una familia con siete hijos debía alternar esta profesión con la de peón de cosecha, por lo que este nuevo pueblo era un lugar ideal para desarrollar su familia.

Esteban comenzó a jugar en la primera de Atlético a los 16 años y por su destreza física y habilidad de niño se había ganado el mote de “Mono”. En 1927 cuando varios jugadores se fueron para formar el equipo que después se convertiría en el club Sportivo 9 de Julio, él se quedó con los más jóvenes y desde entonces se convirtió en estandarte e ídolo para la institución.

En 1933 pasó a Instituto y fue ídolo también del deporte cordobés. Por su capacidad para llevar la pelota pegada a su pie izquierdo casi sin tocar el suelo, lo comenzaron a llamar “Cucharita”. También en Córdoba le decían cariñosamente, “Rabanito”. Cuando llegó a “La Gloria” compartió equipo con Carlos Cirico y Atilio Ledesma, quienes hasta ese entonces eran dos de sus referentes. Luego estos jugadores pasaron a Estudiantes de La Plata y llegaron a jugar en la Selección Nacional.

Acreditación de Ravetti como jugador de 1ra División en la Liga Cordobesa en 1938.

Jugando en la selección cordobesa de fútbol, tuvo el honor de enfrentar a grandes jugadores de la época como Renato Cesarini, Bernabé Ferreyra y el zaguero brasileño que jugó en Boca Juniors, Domingo Da Guía, quien tiempo después en un reportaje recordó a “Cucharita” como un wing izquierdo muy rápido, difícil de marcar y de los que más lo había impresionado en estas tierras.

Ravetti (segundo de abajo de derecha a izquierda), integrando el combinado la Liga Cordobesa en 1934.

Central, Racing y River fueron algunos de los clubes que estuvieron interesados por Ravetti, pero la institución de Córdoba pedía 14.000 pesos por su pase, cifra que no estuvieron dispuestos a pagar. En Instituto estuvo hasta 1938 y a su regreso jugó algunos partidos como refuerzo para 9 de Julio, pero su corazón siempre fue azul y blanco.

Carta que el presidente de Instituto le envió en 1938, solicitándole que vuelva a jugar para la institución.

Como había prometido, se retiró a los 36 años cuando se casó con Carmen Fontanellas y tuvo dos hijos, Oscar y María del Cármen. Fue dirigente de su querido Club Atlético Río Tercero e integrante del Tribunal de Disciplina de la Liga Regional Riotercerense de Fútbol. Falleció en 1989, pero aún vive en el recuerdo de todos los riotercerenses como el primer gran ídolo deportivo.

FUENTE: Libro Nuestro Gen Dominante, 100 exitosos años del deporte riotercerense (Marcelo Calderón)

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