Evolución de la Capital Nacional del Deportista: Capítulo 2

LOS INGLESES TRAEN EL TENIS

Entre los años 1911 y 1912 para la construcción de las vías y de los galpones ferroviarios un grupo de operarios, la mayoría ingleses, vivieron en improvisadas casitas de campaña, cerca de la Estancia de Don Modesto Acuña y cuando la tarea fue construir el puente ferroviario conocido como el “Puente Negro”, se instalaron en moradas un poco más cómodas, muy cerca de esta construcción.

Para 1913, los técnicos, capataces e ingenieros ingleses no eran huéspedes en estas tierras; incansables trabajadores, se dedicaban al ocio solo después de sus largas jornadas laborales. Claro que el poblado estaba bastante lejos.

En la obra había un ingeniero inglés de apellido Evans y otro conocido como O´Connell. al parecer, para no tener que volver al poblado y así poder aprovechar mejor su tiempo libre, decidieron hacer ahí mismo en la zona del campamento una rústica cancha de tenis, deporte que añoraban de su país de origen.

La historia oficial de nuestra ciudad reconoce al Club Atlético como la primera y más antigua institución deportiva, pero según estos hechos podemos decir que aquellos ingleses que comenzaron a practicar tenis, sin la intención de conformar una institución debidamente organizada fueron los precursores del   Rio Tercero Lawn Tenis Club. Aquellas canchas ubicada a 200 metros de lo que hoy es la rotonda del nuevo acceso a la ciudad por el lado norte, fueron las que dieron origen al club que formalmente  nació unos años mas tarde, en 1919.

Una vez finalizado el puente y levantado el campamento, las canchas quedaban muy lejos y se dejaron de usar. Los ingleses habían comenzado a entusiasmar, con este nuevo deporte, a varias familias que ya estaban asentadas en el pueblo desde hacía un tiempo y el boticario del pueblo Francisco De Buono construyó una cancha en su casa de la calle Córdoba (actual Intendente Magnasco al 50).

Nicolás Gallego, Domingo y Rosita Trossero, Herminio Autón, Salvador Roffé, Daniel Pascualis, José A. Piattini, Cristina Ramb, Magdalena Ravinale, José María Peralta, Cesarina Ponzio, Silvina Damichelis y Margarita Marquini son algunos de los nombres que figuran entre los primeros tenistas locales. Pero los apellidos De Buono y Maluf son los más recordados ya que jugaban casi todos sus integrantes. La esposa de Francisco de Buono, Clara Basualdo, fue una de las primeras grandes tenistas locales junto a sus hijos Antonio, Rosa, Sofía e Isabel. De igual manera, Alberto y Lidia Maluf, junto a Nicolás, Antonio y Roberto, figuran como integrantes de los primeros encuentros tenísticos.

En el año 1986, con motivo de una cena homenaje a los socios fundadores del Lawn Tennis Club Río Tercero, Sofía De Buono Basualdo lo recordaba así: “Mi padre hizo construir una cancha de tenis en nuestra casa de la calle Córdoba, que fue dirigida por Peter Mayner un ingeniero que trabajaba en la empresa de ferrocarril. La red la tejió mi madre con piolín, hasta que pudimos comprar una reglamentaria. Los primeros torneos tenían como premios cajas de chocolatines y bombones que se entregaban en un gran asado en el fondo de la casa los días domingos. Las reuniones se realizaban en el local de la farmacia Rawson, propiedad de mi padre, siempre en un ambiente de camaradería mezclado con chismes del pueblo” .

Al finalizar la década del ’10, el fútbol junto al tenis ya se habían transformado en  el entretenimiento central de los primeros y escasos pobladores. El deporte, cumplía un rol social importante en nuestra pequeña localidad.

Años más tarde y constituido formalmente el Lawn Tenis Club Río Tercero, la cancha se trasladó al cuadro de la estación, donde fue tomada esta fotografía.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *