Cómo surgió el Tiro Federal Río Tercero

A principios de los ‘60 un grupo de vecinos de esta ciudad, consiguió un permiso para desarrollar actividades de tiro civil, en el Polígono de Fábrica Militar.

Tal fue el entusiasmo y el crecimiento de la actividad, que pronto nació el deseo de constituir una institución social que los agrupara.

Así fue como el 27 de junio de 1965, se reunieron en el salón de la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza para tal fin. El acta de fundación del Tiro Federal Rio Tercero fue avalado por 62 firmas, cuando se necesitaban un mínimo de 50 para que adquiera carácter legal.

La primera Comisión Directiva quedó constituida de la siguiente manera:
Presidente: Gregorio Piedrabuena
Vice-Presidente: Ricardo Stahl
Secretario: Ángel Roccuzzo
Pro-secretario: Víctor Vals
Tesorero: Alberto Torres
Pro-Tesorero: Octavio Garello
Vocales: Alberto Marín, Juan Gyuryen, Raúl E.Colla, Pedro Ferrogatti, Mauricio Murua, Rafael Bernardi y Mario E. Canutto.

Ese mismo año se logró el reconocimiento de la Dirección General de Tiro y un año después, la personería jurídica.

Pronto, el Tiro Federal Rio Tercero se convirtió en la entidad deportiva de mayor actividad y participación. Casi todos los fines de semana y fechas patrias se realizaban competencias en tres categorías (A, B y C) y tres posiciones de 10 tiros por cada una. Los hombres competían en tiro con fusil a 150 y 200 metros, mientras que las damas también eran protagonistas y los certámenes para ellas eran de tiro con carabinas 22 mm, con apoyo.

Entre los hombres de mejor nivel, es decir los de la categoría A, figuraban José Navarro, Héctor Sessarego, Vicente Brugnone y Rodolfo Cagnolatti. En la categoría B: Ricardo Novaretti, Ángel Bosolasco, Omar Guerreiro, Raúl Cabral, José y Santiago Salomone. En la Categoría C: Héctor Capeletti, Modesto Urbani, Juan Carlos Enrici, Antonio Pauletti y Enrique González eran los más destacados.

Entre las damas tiradoras sobresalían: Delia Piedrabuena, Carolina de Novaretti, Ermelinda de González, Ester Blengino y Elsa López.

Con el propósito de seguir creciendo y contar con un predio propio, comenzaron a realizarse certámenes donde se participaba representando a distintas entidades locales, escuelas, comercios, industrias etc. Nacieron así los Torneos intersociales, intercolegiales, intercomerciales e interindustriales de Tiro al blanco. La práctica del Tiro Civil fue un deporte de gran participación durante toda la década del ‘60.

FUENTE: Libro NUESTRO GEN DOMINANTE, de Marcelo Calderón.

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