De Río Tercero a Punta del Este en canoa

En el año 1991 Claudio “Colo” Papini, el principal promotor del grupo de remeros que habían realizado las travesías en canoas por el Carcarañá, Paraná y Río de La Plata, se le ocurrió una idea más aventurada aún.

El desafío consistía en navegar también por el mar argentino y llegar a Uruguay, atravesando una parte del Océano Atlántico. Quizás lo más desafiante de esta nueva aventura consistía en remar contra las altas olas del mar en una embarcación tan pequeña. Lo más peligroso sin dudas, era atravesar el delta del Paraná cuya presencia de grandes espejos de agua de escasa altitud produce un microclima que favorece la proliferación de especies animales y vegetales que recuerdan a latitudes tropicales.

El grupo que comenzó a prepararse para semejante proeza, estaba integrado en su mayoría por los protagonistas de las aventuras anteriores, pero finalmente fueron de la partida, el “Colo” Papini y Javier Caballero como remeros, acompañados por el camarógrafo Aldo “Pancho” Vélez. Completaban el grupo de apoyo terrestre, el padre de Javier Caballero y Adrián Linares.

El comienzo del viaje por el río Carcarañá hasta entrar al Paraná por Puerto Gaboto, fue el trayecto más tranquilo por el conocimiento que tenían del camino realizado en las experiencias anteriores.

La verdadera aventura comenzó cuando debieron atravesar el delta. La cantidad de ramificaciones y brazos que tiene este río los obligaba permanentemente a consultar con los isleños, para no perderse y encontrar el río Sauce que según su ruta de viaje los desembocaría en el Río de La Plata. Así fue que después de 20 días de travesía e innumerables experiencias y aventuras, llegaron al puerto de Punta del Este, en la República Oriental del Uruguay; completando una de las hazañas más recordadas en el anecdotario popular riotercerense.

Fuente: Libro NUESTRO GEN DOMINANTE, de Marcelo Calderón.

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